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Junio 4, 2013 - La siguiente es una declaración del Cardenal Timothy Dolan y los obispos del Estado de Nueva York:
Estamos profundamente afligidos por la introducción de un proyecto de ley en el Estado de Nueva York hoy que reduciría las restricciones en las leyes del estado sobre el aborto tardío y se corre el grave riesgo de ampliar el acceso al aborto en cualquier etapa de la gestación. Esta legislación podría agregar una amplia e indefinida excepción en "salud" para el caso del aborto tardío y derogar parte de la ley penal que regula las políticas del aborto, abriendo la puerta para que personal no médico practique abortos y potencialmente se despenalicen incluso los abortos forzados o coaccionados. Además, encontramos que la protección conciencia en el proyecto de ley es imprecisa e insuficiente, y estamos preocupados por la libertad religiosa de nuestros centros de salud. Mientras que los patrocinadores del proyecto dicen que esto sería simplemente "codificar" la ley federal, esta es selectiva en su codificación. En ningún caso se refiere a las partes de las leyes federales que limitan el aborto, como la prohibición de fondos de los contribuyentes, la prohibición del aborto de nacimiento parcial o protección para los no nacidos víctimas de violencia.

Como los pastores de más de 7.2 millones de católicos neoyorquinos, totalmente nos oponemos a esta medida, y exhortamos a todos nuestros fieles a hacer lo mismo, vigorosa y sin excusas. Invitamos a todos los hombres y mujeres de buena voluntad a unirse en este esfuerzo y derrotar este intento serio para ampliar la disponibilidad del aborto en nuestro estado y para codificar la propuesta más radical sobre el aborto de cualquier estado de la nación. Apoyamos los nueve primeros puntos en la agenda del gobernador que aumentan la verdadera dignidad de la mujer. Nos comprometemos nosotros mismos a examinar estas propuestas y trabajar con la legislatura en todos los esfuerzos que contribuyan a garantizar una real equidad para todas las mujeres y los hombres. Nuestra posición sobre estos asuntos será compatible con todos los esfuerzos de la Iglesia Católica en todo el mundo para mejorar la dignidad de la mujer. Tomar directamente la vida de un niño en el vientre materno de ninguna manera aumenta en la dignidad de la mujer.

En lugar de ampliar el aborto y hacer los abortos más frecuentes, nos gustaría proteger tanto a la mujer y al niño en el vientre materno. En Nueva York, donde uno de cada tres embarazos termina en aborto (y se eleva de 6 a 10 en algunas comunidades), está claro que nosotros como Estado hemos perdido de vista la dignidad del niño. Nos comprometemos con todos nuestros esfuerzos para derrotar a esta propuesta. Hacemos un llamado a todos los neoyorquinos próvida a unirse con nosotros y con todo el liderazgo en Albany que comparte nuestra convicción que no tenemos necesidad que un proyecto como ese se convierta en ley. En vez de eso necesitamos mejorar y promover la vida y la dignidad de todos los seres humanos desde el momento de la concepción hasta el momento de la muerte natural.